martes, agosto 20, 2013

Consejos a la noche

Compartiendo con ustedes, mi vida
 

Has de dormir también.
Como el palosanto
sobre la ribera.
Deja ya de vivir.
Avanza hacia el alma            toca esa esponja
            a punto piedra.
Lastimada
en su amor más dulce
abandonada.

Noche mía
palabra abismal
que te retiras
hacia otro cuerpo.

Enamorada mía,
presagio helado.

No estoy vestida aún.
No hagas planes
sobre mi piel
           puede revedercer
por el aroma
de los  besos
que te invocan.

Traéme el sueño
sin nieblas
ni alturas
ni espinales dolores
ni sangre
           ni toques de queda
de ningún tipo.

Pero duerme también.
Que hay otras noches
por el infinito.

Expúreos silencios
manos interiores
que me regocijan
bajo el nivel
del mar.

Hebras de estrellas
encajes y silencios
de rosamiel.

No  dejes  en mí
tu mansedumbre
              por si acaso
que estoy desnuda
e indulgente.

Sandra López Paz (del libro: La Voz del ausente)

No hay comentarios:

Alianzas

Buscando poemas luminosos Crea un pacto con la tierra,        ella va adelante. Toma su rubor de hortensias       y limpia la frente. Dale u...