martes, mayo 06, 2014

LACRIMOSA

Compartiendo con ustedes, mi vida




Oh, el más vital de los encantamientos
el ruido de la muerte
el cielo de las raíces
dedico, sobre sus ojos
y su voz
la ciénaga.

Dedico mis horas
de escalofríos
aquellos silencios
sobre mi nombre.

Dedico la cama
infesta de resabios
de besos.
A las marcas
en las colillas rancias
y los vasos amontonados
bajo la ducha.

Dedico este sinfín
al pesado calzado
que me lleva
al sillón del oprobio
              a la orquídea moribunda
              en los nudos deformes
               de mis manos.
Lloro
por aquellos ocasos
sin tu presencia,
lloro la voz abandonada
y mi valentía
de antaño.

De qué sirvieron
mis ofrendas
y la lujuria
que juntaron
las monedas doradas
en tus ojos.

Lloro
la incomprensible
redondez del dolor
en la exégesis
del día.

Sandra López Paz (del libro "Exploración del amor")

DESIDERATA

Míranos
en esta gravedad
de los espejos.
Acritud
de las sombras
y del vino.
          déjala pasar.

Dime que el tiempo
es un deseo
impuro
y hostil.
Temblor
que ha caído
desde el  llanto
penitente
de la espera
           déjalo pasar.

Escombros de mí
imposibles de mí
en tus bordes
que ataron sueños
y  pájaros azules.

Sin embargo
el asombro ocurre
sobre mi piel.
Exploro tus nombres
las ansias amargas
que expiran
en tu flor apagada.

Exploro
los cauces
las causas
los planetas caídos
los soles que se parten
en tus surcos.

El mundo sucede
     como siempre
en las alcobas
los gusanos
las paredes quebradas
las gredas discontinuas
el parque desterrado.

Transcurrimos
por nuestras ínfimas batallas
libradas a la soledad
y el desamor.

Voy , sin embargo,
a mi deseo
al mundo sublimado
del primer día
de la historia.
De esa primera flor
         perdonada e inocente
a la palabra futura.

Sandra López Paz
(del libro "Exploración del amor")

lunes, marzo 17, 2014

Lección de Geografía

Compartiendo con ustedes, mi vida


A menudo
desaparezco en la pared
que me transporta al sueño
invocado de niña.
En esta ladera,
la risa nerviosa de mi madre
           su miedo hostil
la lejía de las puertas
me contrae del silencio
a la inválida sombra.
Me apago
en esta memoria
de ácidas lágrimas
donde comienza
el meridiano de mi vida.

Dónde está mi corazón
cruzado por el desierto
áridos ojos implacables
epítetos del miedo.

Sigo caminando
a la primicia
a los relieves
turgentes
que te dieron
de beber
estos oasis.

Veo
los vientos
inmersos en tus manos
arenas movedizas
donde  fui
desgranando
mis días
y mis palabras.


Y los valles solitarios
en la piel marcada,
las constelaciones
los letargos
la extenuada sombra
del amor
perdido.

La  lección vital
fue descubrir
el horizonte
en tus lágrimas,
y darme cuenta
de la cuadratura del mundo
de los monstruos infames
que lo sostienen
                 y también
sentir que
       -después del amor-
el mundo es un ciego precipicio
donde me llevó
la locura.

No existe
    -por lo tanto-
esa  lisura
y redonda pajarera
de los hombres.

Oh! el infinito
que atraviesa tus ojos
el pantano
la tundra
la melancolía...

Hay un lugar
en soledad
con mis poemas:
versos
en los sueños
               versos moribundos
que no divisaron
la tierra.


Sandra López Paz (del libro "Exploración del amor")

miércoles, enero 08, 2014

PALABRAS AL MILAGRO

Compartiendo con ustedes, mi vida



 


lo que es
un milagro.

Sólo el silencio
de los sobrevivientes.
Ecos
que trasponen
los pasos
de los soñadores,
por sus heridas.

Palabras doradas,
sin existencia
y sin viento.

Eso
es un milagro.

Una pintada de cal
en el ocaso.
Un pan
con sangre
del pueblo
que reverdece
a su llanto.

Yo, tengo
en la memoria
       prendida de jazmines
unos días
de milagro.

Tu gran espalda
interminable
donde descansa
mi tristeza
          y pasa
de la lluvia
al arcano.

Los nombres
arrojados
de mi amor
y tus fiestas
con sueños extraños.

Mira el mundo,
en su fiesta
de la ausencia.

Mira 
cómo se irradian
las sombras
bajo el milagro.
Ellas esperan 
la huida del ángel.

Pero estamos nosotros
-y mi corazón perenne-
acostumbrados
a desliar la muerte.

Esperando esa estrella
desde la tierra
             desde su matriz profunda
             desde su piel irrevocable
nosotros, tan
alejados del mundo.

Tan improbables
y ciegos,
tan luminosos
en su amor callado.

Eso
es nuestro pan,
milagros que
envían su auxilio
hacia la noche.


Sandra López Paz (del libro "La voz del ausente"

miércoles, noviembre 27, 2013

Efectos secundarios

Compartiendo con ustedes, mi vida






Nadie
le dirá a Usted
que la poesía
- un día-golpeará su puerta
su garganta
elevará  su jardín
a  las estrellas
       y al mismo tiempo
su manojo de  firmezas
en angustia.

Nadie
le dirá que
             la palabra
será su sexo
su sien
su mujhombre
su pan
su agua
su hueso.

Nadiele advertirá
-entonces-
que ella romperá
su sueño por las noches
y se decantará su alma
con tanta indómita
madera hasta volverse
un trapo
miserablemente
                 perfumado
                      para nada.

Nadie
ha venido a contarnos
del placebo florido
de la bonomía.
Que corremos peligro
de inmolarnos de amor.
Que la piel se expande
brilla de lujuria
en el peor oasis
de su distancia.

Nadie,
le contará
de su anemia
sus temblores
los dolores blancos
en el pecho.
Los deshidratados labios
que se parten
porque no hay
más que insomnio
y tierra oscura.

Y que no hay
remedio
para esta suerte.

Nadie pero nadie
-por experiencia
de estos  cárnicos
 dolores-
                confesará
que ya
no tiene voluntad
para olvidarla.

Nadie
lo despojalo destrama
lo exilia
de su cuerpo
como ella.
Hasta
que Usted
se desprenda de Usted
y decida
volar.

SANDRA LÓPEZ PAZ (del libro " La voz del ausente")

Poesíamente

Compartiendo con ustedes, mi vida



Y qué es esto
de andar
con cuchillos
funámbula
entre las piedras.

Estirando
             a
               más
                    no
                        p o d e r
la palabra
a  u s  e n  c  i  a,hasta volverme
unicornio
              lisura
celestina.
 
Pétalos sin usted                      que dicen
"no me quiere".

El cuerpo el verso el poema
antes, debajo y en la piel.
En la lágrima
que me bendice
cada mañana.
                El malamor
                de mi margarita.
En el amparo
de mi sueño
sosteniendo
el  ángel
      ser su paraíso
y arrojarme con él
       contracorrientes.

Tomar su verdad
y dejar el milagro
en los umbrales
del séptimo tiempo.

Y un día
parecerme al cielo
inaugurar otros ojos
que universen
palabras miel
sobre las rosas
          injustamente
olvidadas.

Modo de
combinar el alma
enamorada
con la eternidad
vacía.

 Color de esa voz
que ha perdido la luna
serenamente.
Poder gritar
poder dejar
la soledad
atrás.
             Utopía.

Cómo se dejan
de contar los días
desiertos
sin besos pendientes.

Y escribir igual 
por los idusno  llorados
y la permanencia.

Y allí
nos desatamos
de la metáfora
muerte.


Sandra López Paz (del libro "La voz del ausente")

martes, noviembre 26, 2013

LO PERDIDO

Compartiendo con ustedes, mi vida




Ay! sí...
Apágame la luz.

Este día
de corazones tiernos.
Postal
de soledosa
talla.

La novela
se desata
por mis ojos.

Versus
de los sueños
que me rigen.

Ya no hay fuego
en las cosas.
Queda
el vino vacío
cristales semigrises
evaporados.

Hombre
sobre mi voz
mojada.

¿Escuchas?
Mi lama
en tu orilla penumbra.

Y todo
para detener
la vida
en esta residencia
de palomas.

Siembra
          del amor
a la deriva.

Sandra López Paz (del libro "La voz del ausente")

AUTORRETRATO

Compartiendo con ustedes, mi vida




Desandar mi rostro
sobre el espejo negro
regresarme al jardín
de los abuelos.
Probé la sal
de los gusanos
los higos rotos
que alfombran el camino
del cielo
a mi descenso.
De las alteas rosasenarboladas
con mis globos perdidos.

Oh! la  higuera
inmaterial de la siesta
de ásperos secretos.

Me llama ese rostro
 con manos de fuego
y corazón de azúcar
               cuerpo desgarbado
               pero altivo
bifurcado rostro
de paloma
y palabras.
Me regreso a las noches
solitarias
-que fueron muchas-
y cuento los  besosde las paredes
          de los suelos ajenos
de los otros sueños.
Rayuelas de mar
invocándote,
mi Aquiles.

Oh! Magnolia adolescente
firme en la espera
de su talle.

De la religión:
me debo el bardo
de la vida.
Vine existiendo
-a propósito de dioses-
en este  insomne
relicario
de sándalo y cerillas.
-y el miedo a vivir-
Aromas que adolescían
de santidad mundana.

Oh! las liturgias
de tu piel sagrada.

Y los versos
en la espalda de siempre
y las coplas
suspendidas en  estrellas.
Y mis manos
de la batea al puente
buscando
al ángel.

De mi memoria
fragmentos caídos
de mí misma.
Un duende triste
por los hospitales
evadiendo
la noche.

Oh! la espuma de la muerte
que ha dejado el silencio
de esos años.

Ejercicio vencido.
           
De la palabra
a la sangre,
soy
la que espera.

Oh! la palabra
y el tiempo.

Sandra López Paz (del libro "La voz del ausente")

VATICINIO

Compartiendo con ustedes, mi vida



Dile que su nombre
está escrito
en cuentos de magia
y de poesía.

Que encuentre el milagro
cegado entre nosotrosgastado por el tiempo
 civilizado.

Que celebre
la pausa eterna del amor.

Que talle las ausencias
en las paredes lívidas
y se arroje
a la creación
del carmesí y el chocolate,
cuando viene
               iluminado
a nuestra casa.

Necesitamos praderas
de niñez absoluta.
Cielos rosados
y perennes.

Que escriba por el sol                      tu niño de pan.


Que nos regrese
al fruto dorado
del asombro.

            
Sandra López Paz ( del libro El tiempo del  pan)

lunes, noviembre 18, 2013

SELECCIÓN DE POEMAS

Compartiendo con ustedes, mi vida


MASCARADA



 Prende la luz
o  si prefieres
abre
el naciente del día.

Celebro mis liturgias
con tus cartas
en mis sábanas de altamar...

Acaso Dios
no escribió
en la noche
turbada
hacia  la muerte...
el texto
del milagro y la condena...

Come
 mi pequeña vértebra...
¡La locura va mutándome
en idiomas olvidados...!

La tristeza habitaba mi piel
cuando tus ojos
se multiplicaron
en caminos embrujados...

Prefiero
 la locura
enterrada en las rosas voraces
a  la arena
del tiempo....

¡Sabes
 que el exilio
se escribirá igual
tras la ternura!

Estoy pensando en tí
como una triste censura
Fiesta de palabras y licores
en la que vuelvo
embriagada de  mares  tormentosos...

En el poniente
comeré tus palabras
en eucaristía
con mi antigua tristeza...
¡amor mío!

Sandra López Paz (del libro PALABRAS SITUADAS)

CARIDAD

No es que
en estas ruinas,
el oxígeno no llegue.

Respiro en la noche
las palabras lentas y voraces
cuando el puente se retrae
y le das la espalda al día,
y a mi pequeña
cansada
íntima lucidez...

Retiro los brazos
de alguien que ha muerto
cada noche
en un ritual desesperado
cruzando el desierto de la sangre
de la herencia
y la mendicidad de amor...

Hueles a  penumbra
o tristeza
¡no sé distinguir cuando el dolor ama y duele!

El amor
como el hambre
son verdades sitiadas por leones.

Amor y penitencia...
caridad para mí
en los ocasos ...

Vivo
en el hambre
de esa palabra
como el pan de ayer
en el  mendigo.

Sandra López Paz (del libro: Palabras situadas)

SEÑALES



Si ves
las notas de la tarde
esquivando el dolor
y la lluvia
y las palabras....

Mujer tal vez
bajo la corola de lágrimas
con las ropas cansadas...

Sin el otro nombre
es mujer...
tan sólo mujer
 que abrió su pecho
y brotaron
versos de ciudades esclavas...

Alguien
sin cruces
sin duendes
sin rocíos congelados
por la ira...

Escamas de rostros
de piedra...
¡La espalda duele...
los nombres se van ...
pájaros heridos por el viento!

Cruzo mi propia melancolía
si ves
puedo hablarte en idioma de la muerte
cuando
cada una de mis células
ha sido desprendida
                   como estrellas rotas y olvidadas
de su sombra...
             (SANDRA LÓPEZ PAZ,
LA OTRA VIDA)


ESTA ORILLA

 
Es la del miedo y la soledad...
Luna
sin abismos
sin brazos...
Promesa
en el camino azul
besado por la tristeza...

Mujer en la carne...
alma en el alma...
Noche prohibida
en la plegaria
y el río de la vida...

Sólo rezaré
para no naufragar
en la vastedad del miedo...
Tus labios pueden llegar
rotos en  el mástil del viento
Ven con tu ideario
a poblar de luz
las  cavernas del dolor...

El mundo
ha pasado por mi boca
en la ausencia de tus manos...

Esta orilla
no es el fin
ni  el princiipio del amor...

¡¡¡Ardes
como cientos de inviernos  en la garganta
y el silencio no deja de brotar!!!

(La otra vida, Sandra López Paz)

PIEL



Espero tu llamada:
no me olvides.
El caracol de la existencia me abruma …
Necesito tu canto
sólo por placer...
sin dioses
No me digas que existe alguien especial ,
no hay magia en este día gris...
páramo sin druidas
Mi corazón es quien se eleva
a la luna
y roba las mañanas de tu sombra
M piel...¡mi piel!
está enferma de ausencia
y de aridez lunar
Resaca y tristeza de copas fantasmales...
Te miro azul
pero no sé
si me engaña el amor
o el deseo que desata a los monstruos sediciosos

No me conformes con mariposas:
amo la sorpresa del golpe en la ventana
el estallido de la luz...

Rompe la sábana
y pasa... 

Sandra López Paz

Es necesario



Ten cuidado
alma de alma,
cuando extiendas
las alas del olvido...

Puede llevarte lejos
la ilusión de la memoria...

La carne

se muerde en el dolor...

Sostén mi mano
para que en mí regreses
en una palabra
en una copa de fuego
en un aliento verde...

El amor
se paga con amor
si es necesario...

Sandra López Paz,  Manifiestos de amor



CORAJE

La siembra
del amor
no declina en la tarde

Muchos brazos  han ahogado
su esperanza en la tierra inocente...

Para ser hombre
he nacido azul
indefenso en la calle del trueno...

Levantarse
caerse
levantarse...

¡En las sombras del polvo
 hay coraje
hermano...!


Sandra López  Paz

Alianzas

Buscando poemas luminosos Crea un pacto con la tierra,        ella va adelante. Toma su rubor de hortensias       y limpia la frente. Dale u...